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Laura
Carlotto fue sacada del Hospital Militar en un Falcon y sin
su hijo
El
ex conscripto que custodió a la hija de la presidenta de
Abuelas narró con detalles cómo un grupo de militares
comandado por Federico Antonio Minicucci ingresó y sacó
del nosocomio a la víctima. También dijo que un hombre, al
que no identificó, se fue con el bebé.
Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)

"La criatura
estaba ahí, en la cuna delante de la cama", dijo
López López. (Foto: F. Martínez)
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LA
PLATA.- El ex conscripto que custodió a Laura Carlotto
antes y después de dar a luz declaró hoy en el Juicio por
la Verdad que el bebé fue sacado del Hospital Militar
Central por un "hombre de civil" y que la hija de
la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo fue retirada del
nosocomio dormida y a bordo de un Ford Falcon, en un
operativo que comandó el teniente coronel Federico Antonio
Minicucci.
Carlos Aníbal López López, con 53 años y empleado de la
Legislatura bonaerense, declaró esta mañana que el 26 de
junio de 1978, mientras hacía la conscripción en la
Compañía de Comando y Servicio del Hospital Militar
Central, le ordenaron custodiar una habitación del segundo
piso. "Me dijeron que fuera a custodiar a una
embarazada y me ordenaron que no hablara con ella porque era
una delincuente subversiva", señaló. "La tuve a
tres metros a Laura: estaba tranquila, sentada y no estaba
esposada. Era morocha, ojos grandes y tenía una mirada muy
dulce. No sabía quién era. Me enteré cuando vi años
después su foto publicada en un diario", agregó.
El testigo, que ya hizo
declaraciones en la justicia federal porteña y en un
tribunal de Roma (Italia), relató que custodió la puerta
de la habitación de Laura Carlotto desde las 9 o 10 de la
mañana de aquel día hasta alrededor de las 11. Dijo que
después lo enviaron "a descansar" y que otro
conscripto se encargó de la vigilancia, hasta que le tocó
regresar a la guardia a las 17.
Para esa hora Laura
Carlotto ya había dado a luz. "La criatura estaba
ahí, en la cuna delante de la cama", dijo López
López. Serían las 18, afirmó el testigo, cuando apareció
un militar vestido de civil que se hacía llamar "el
mayor" —a quien en una foto que publicó el diario
Página/12 identificó como a Federico Antonio Minicucci—,
junto a otras tres personas, y se llevó a Laura.
"Le aplicaron una
inyección y la durmieron. La llevaron en una silla de
ruedas hasta un estacionamiento interno y la metieron en un
Falcon. Yo los acompañé y regresé con la silla de ruedas.
Cuando volví, me crucé en el pasillo con un hombre flaco y
alto, de anteojos, de unos 25 o 30 años, que llevaba en sus
brazos al bebé. Iba rápido hacia la salida, llevando al
bebé de manera furtiva, no habitual para una persona que
pueda ser el familiar de un recién nacido", relató.
También dijo que le quedó
"grabada en la memoria" una frase que pronunció
Minicucci cuando estaba subiendo al Falcon:
"Apurémonos, que pierde el avión". Una clara
alusión a los vuelos de la muerte, en los que eran
arrojados al mar desde aviones los detenidos-desaparecidos.
López López no pudo dar
más detalles sobre aquel hombre que salió con el bebé.
Pero hoy, en un reconocimiento fotográfico, identificó
nuevamente a Federico Antonio Minicucci como el encargado
del operativo de ingreso y egreso de Laura Carlotto al
Hospital. Cuando vio la foto, aseguró: "Con más años
podría ser este". La imagen había sido tomada en
1964, consignó la secretaria del Tribunal. Existen tres
militares con ese apellido: el nombrado, Silvio y Guillermo
(fallecido).
El testigo aseguró
también que antes de que sacaran a Laura Carlotto del
nosocomio hubo una discusión entre los militares. Minicucci
le ordenó a un capitán médico de apellido Jovansek que
aplicara una inyección a la detenida. Pero el militar se
negó. "Apareció el general médico (Raúl Eduardo)
Marine, director del Hospital. Habló con Minicucci y le
dijo a Jovansek que se fuera, que la aplicaba él",
contó. Y luego reflexionó: "Me llamó la atención
que un general médico aceptara la orden de un mayor".
El ex conscripto, que hizo
el servicio militar en la Guardia de Prevención del
Hospital Militar Central hasta marzo de 1979, dijo que en
oportunidad de visitar a un amigo dueño de una farmacia de
la zona vio cómo Minicucci compraba "alcohol,
jeringas, gasas. Con los años supe que a 100 metros de ahí
funcionaba (el centro clandestino de detención) El
Olimpo".
En el final, el juez Julio
Reboredo leyó algunos nombres de una lista de personal
militar del Hospital. López López reconoció al teniente
primero Héctor Rafo, jefe de la Compañía; al teniente
coronel Hilario Sagasti; al coronel Adolfo Estel y al
suboficial mayor Eliseo Castillo. El presidente del
Tribunal, Leopoldo Schiffrin, aseguró que la Cámara
tratará de citar para la semana próxima "a los
militares mencionados" por el testigo.
| Faltazo de
Ferranti
El testimonio de López
López fue el único que recibió hoy la Cámara
Federal. Los restantes testigos faltaron, pese haber
sido notificados. El caso más llamativo fue el del
represor Rómulo Jorge Ferranti, que concurrió a
declarar la semana pasada y no pudo hacerlo porque no
había un abogado oficial que lo defendiera y un
fiscal que lo acusara, y pese a eso insistió en que
quería declarar: "No tengo problemas en declarar
sin defensor, no tengo nada que declarar en ese
tema", dijo el miércoles pasado. Por eso
la Cámara reiteró la citación para hoy.
Ferranti fue subjefe
de la Brigada de Lanús con asiento en Avellaneda,
donde funcionó el centro clandestino "El
Infierno". Los jueces Schiffrin y Reboredo
ordenaron que "se reitere la citación para el 7
de julio, con el acompañamiento coactivo de la Policía
Federal".
Los otros testigos
que faltaron fueron la Abuela de Plaza de Mayo Yoli
Elena Opezzo y el ex detenido Alberto Cruz Lucero, a
quienes se les reiterará la citación para la semana
próxima. |
Laura Carlotto desapareció
a mediados de noviembre de 1977 en Buenos Aires. Fue vista
por sobrevivientes de la represión ilegal en el centro
clandestino La Cacha, ubicado en Olmos, en las afueras de La
Plata. Desde allí habría sido llevada al Hospital Militar
para dar a luz a su hijo Guido.
El 25 de agosto de 1978, la
familia Carlotto recibió un telegrama que decía: "A
los progenitores de Laura Estela Carlotto, presentarse
urgentemente en la subcomisaría de Isidro Casanova"
(Gran Buenos Aires).
"El subcomisario nos
mostró un documento y preguntó si la reconocíamos.
Entonces dijo, lacónicamente, que había fallecido. No sé
si hay un momento peor", afirmó en el Juicio por la
Verdad la presidenta de Abuelas, Estela Barnes de Carlotto,
el 17 de marzo pasado. "Les dije: «¡Asesinos!,
¿Dónde está mi nieto?".
El cuerpo de Laura —entregado
a la familia por un funebrero que hablaba de la cantidad de
tumbas NN que se hacían en esa época— tenía un balazo
en la cabeza y otro en el vientre, para intentar borrar la
prueba de su maternidad. El bebé nacido en el Hospital
Militar, Guido, sigue desaparecido.
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