El
oficial Flores, un represor violador
en el centro clandestino "La Cacha"
Una
ex detenida mencionó a un marino que actuaba en ese lugar
de tortura. El careo en la causa Carlotto no resolvió las
contradicciones entre los testigos.
Por Francisco Martínez (Secretaría de Prensa)

Aquín fue
secuestrada con un embarazo de 2 meses y pudo dar a
luz en libertad. (Foto: F. Martínez) |
LA
PLATA.- Una ex detenida señaló a un oficial de la Marina
de apellido Flores como uno de los represores del centro
clandestino "La Cacha", que abusó sexualmente de
una prisionera.
Norma Lidia Aquín, de 47
años, declaró hoy en el Juicio por la Verdad que estando
cautiva en ese centro supo que Flores, que prestaba
servicios en el Batallón de Infantería Mecanizada N°3 de
esta ciudad, violó a la hoy desaparecida María Cristina
García, (a) "La Gringa". Era un hombre morocho,
gordo y de 40 años en esa época.
Aquín es la primer ex
detenida de "La Cacha" que menciona a este
represor.
La mujer fue secuestrada el
18 de julio de 1978 de su casa en calle 132, entre 84 y 85.
En ese momento, estaba embarazada de dos meses. En el mismo
operativo fue secuestrada su madre, Lidia Romero.
Las dos fueron llevadas a
"La Cacha", en donde permanecieron una semana.
Norma fue torturada con picana y quemada con cigarrillos. Le
preguntaban por José Orellana, su ex esposo que era
militante montonero y de quien se había separado un año y
medio antes.
A la semana del secuestro,
Norma se sintió mal de salud y fue trasladada a la Unidad 8
de Olmos, cárcel de mujeres, donde permaneció en una pieza
esposada a una cama. Su madre Lidia fue liberada en ese
momento y muchos años después atribuiría esa libertad a
una gestión de Monseñor Antonio Plaza.
Según contó la ex
detenida, su padrastro, Francisco Manuel López, era
conocido de Plaza. De la declaración que en mayo de 2004
prestó ante la Secretaría de Derechos Humanos se desprende
que Aquín dijo haber visto a Plaza en el centro
clandestino, presenciando la tortura.
Pero esto quedó
relativizado hoy. Aquín dijo que vio una persona con sotana
en el lugar en el que la torturaron y que la asoció a
Monseñor Plaza, en virtud de que el prelado supuestamente
había favorecido la liberación de su madre. El Tribunal
prevé convocar a la mamá de Aquín para que aclare este
punto.
Tras estar unos días en la
Unidad 8, Norma Aquín fue nuevamente trasladada a "La
Cacha". "Cuando se me notó la panza (de
embarazo), me sacaron aparte, a un cuartito", contó.
Estuvo allí hasta el 20 octubre de 1978, cuando salió con
una gestación de seis meses.
Aquín dio a luz a su hija
en libertad, en la Maternidad de La Plata, de 69 y 115. Un
día, mientras se hacía chequeos médicos, un represor de
"La Cacha" la siguió y le preguntó:
"¿Estás haciendo las cosas bien?". De inmediato
la citó en una esquina para el día siguiente, cuando le
preguntó nuevamente por su ex marido.
La mujer declaró que este
represor era un hombre alto y delgado, de unos 25 años, que
era el jefe de "La Cacha". "Era el que
mandaba ahí", evocó. También mencionó a dos
represores más: "Gonzalo" y "el Oso".
Secuestro y robo de
joyas
También declaró el ex
detenido Horacio Omar Cabrera, por su cautiverio en el
centro clandestino que funcionó en la estancia "La
Armonía", de Arana.
Cabrera fue detenido
ilegalmente la madrugada del 3 de marzo de 1977, cuando un
grupo de represores lo despertó en su casa, en la que
vivía con su esposa y tres hijos. En ese operativo le
robaron alhajas de oro, cadenas y adornos de plata.. A
Cabrera lo encapucharon y lo llevaron a ese centro
clandestino, que pudo identificar por los comentarios que
hacían los prisioneros. "Fui brutalmente picaneado. Me
torturaron de todas las formas", declaró el ex
detenido.
El testigo señaló que
también sufrió tortura psicológica cuando le ponían un
arma en la cabeza y le decían que lo iban a matar.
En esa época, Cabrera
trabajaba en la fábrica Kaiser de Abasto (oeste de La
Plata). En "La Armonía" encontró a dos
compañeros de trabajo que habían sido detenidos:
"Chamaco" Rodríguez y otro de apellido Pigiau.
En ese lugar también
estuvo con una estudiante llamada María Rosa, que estaba
embarazada. Cuando fue liberado, el ex detenido fue a
avisarle a su familia, en una casa de la calle 58 entre 1 y
2, que la chica se encontraba bien. Una Abuela pasó un dato
concreto a una abogada y ésta a los jueces: esa era la casa
en la que vivía la familia de María Rosa Tolosa, quien dio
a luz en cautiverio a los apropiados mellizos
Reggiardo-Tolosa.

A la izquierda y
en el fondo, el ex conscripto Carlos López; a la
derecha, el militar retirado Andrés Chovancec.
(Foto: F. Martínez) |
Careo sin resolución
Hoy se realizó también el
careo entre el ex conscripto Carlos Aníbal López López y
el militar retirado Andrés Jorge Chovancec. El primero
había dicho que Chovancec se había negado en junio de 1978
a aplicarle una inyección a la joven Laura Carlotto, luego
de dar a luz en el Hospital Militar Central de Buenos Aires.
Pero cuando le tocó declarar, Chovancec fue lacónico:
"En lo que a mí respecta, eso no ocurrió".
En el careo no surgieron
nuevos datos, ya que cada testigo se mantuvo en sus dichos.
López recordó que eso ocurrió en el 2° piso del
hospital, y que como Chovancec no obedeció la orden del
represor Federico Minicucci de aplicar la inyección, fue el
director del Hospital, Raúl Mariné, quien lo hizo.
| Ex policías ausentes
Hoy no vinieron a declarar los ex policías Luis María y Miguel Angel Coliva, quienes fueron efectivamente notificados por el Tribunal. De no presentarse nuevamente, serán traídos por la fuerza pública. |
Chovancec se mantuvo en la
negación: "Eso no ocurrió". Mientras lo decía,
López encogió los hombros y más tarde agregó:
"Recuerdo al capitán (Chovancec) que llegó vestido de
médico. El mayor (Minicucci) pidió que aplicara la
inyección y usted se negó".
El fiscal Rodolfo Molina
pidió a los jueces que oficiaran al Ejército para que
informe si en los libros de asistencia constaba que
Chovancec prestó servicios el 26 de junio de 1978. El juez
Leopoldo Schiffrin dijo que se accedía a la petición y
sugirió que la situación derivada del careo era
"especialmente delicada".
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