Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

 

   
Anterior

28 de julio de 2004 (A)

Siguiente

Con aplausos y muestras de afecto, funcionarios y organismos recibieron a Dulau Dumm en Tribunales
El fiscal dijo que "no vamos a cejar en nuestro cometido de verdad y justicia" y aseguró: "Tengo la suerte de estar con vida". Cañon, por su parte, reclamó "recursos para poder trabajar" en las causas sobre terrorismo de Estado.

Ver además: Declaración 
Los organismos de La Plata repudian el secuestro del fiscal Dulau Dumm


Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)



Dulau Dumm posa junto a las Madres.


En diálogo con la prensa, dijo: "Quienes me retuvieron son los mismos que utilizaron estos métodos" en la dictadura.


El fiscal Cañón, en tanto, reclamó personal y recursos para investigar la represión ilegal. (Fotos: F. Martínez)

LA PLATA.- Más de medio centenar de personas recibió hoy con aplausos al fiscal Carlos Dulau Dumm en el edificio de los tribunales federales de La Plata, donde miembros de organismos de derechos humanos le organizaron un acto de desagravio por el secuestro y las amenazas que sufrió el lunes pasado.

Jueces, fiscales, secretarios y empleados del Poder Judicial, madres y abuelas de Plaza de Mayo, familiares de desaparecidos y militantes de derechos humanos se reunieron hoy en el primer piso del edificio de 8 entre 50 y 51 de esta capital, donde se desarrollan semanalmente las audiencias del Juicio por la Verdad, para repudiar el episodio del que fue víctima el fiscal Dulau Dumm, por su intervención en causas judiciales en las que se investiga el terrorismo de Estado.

"Pretendo que la justicia pueda actuar y que en definitiva se esclarezca la verdad de todo lo ocurrido a partir del 24 de marzo de 1976. Por eso soy el fiscal de los juicios orales, lo voy a seguir siendo y Dios quiera y me dé la fuerza necesaria para buscar lo que busca la ciudadanía que es la verdad y la justicia", dijo Dulau en diálogo con la prensa. Y advirtió: "No vamos y no podemos cejar en este cometido".

El fiscal, que tuvo picos de presión en las últimas horas, aseguró que en la próxima semana se reintegrará a su labor habitual, como titular de la fiscalía ante el Tribunal Oral Federal N°1 y de las causas sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. "Sé perfectamente que quienes me retuvieron son los mismos que utilizaron estos métodos (durante la dictadura) pero yo tengo la suerte de estar con vida. Seguramente ellos no quisieron hacer otra cosa que amenazarnos. Por mi familia, por mí, por mis convicciones cristianas, por la gente, voy a seguir adelante", aseguró Dulau.

El fiscal agregó que en las últimas horas recibió el apoyo del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, del gobernador Felipe Solá, de la vicegobernadora Graciela Giannettasio y del ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian. También dijo que no pudo identificar a sus captores, que lo ingresaron en un automóvil y lo "pasearon" durante diez minutos por la ciudad: "Actuaron profesionalmente. Me sacaron los anteojos para que no viera, me pusieron la cabeza en el piso y creo que nunca tuve la cabeza más cerca del piso".

El fiscal general de Bahía Blanca y presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón, aseguró que "este tipo de represalias puede venir por las posibles condenas.. Cuando secuestran al fiscal Dulau, no sólo lo amenazan a él y a nosotros, sino que amenazan a un juez, que lo tratan como un judío despectivamente, y atando cabos creemos que es el juez (Carlos) Rozanski, que es el que hizo el primer voto en la condena a Etchecolatz y Bergés. No es casual todo esto. Están preocupados porque estamos transitando un camino de verdad y de justicia".

Además, reclamó que el Estado se "haga cargo" de la seguridad de los fiscales y aseguró que "estamos poniendo el cuerpo y lo vamos a seguir poniendo. Tenemos que continuar con el compromiso serio y no claudicar frente a las amenazas y las presiones de aquellos que vivieron siempre patoteando".

Cañón, que renunció el mes pasado a su cargo de coordinador de la unidad fiscal que interviene en estas causas protestando por la falta de medios y personal, aprovechó para volver sobre su pedido: "Reclamo públicamente al Gobierno nacional que provea los recursos humanos y materiales para poder trabajar en megacausas, como la Camps. Yo renuncié en su momento porque estaba en soledad, imposibilitado de hacer nada. Me sentía en falta con las víctimas. No tenía recursos y no podía trabajar. La incidencia en el presupuesto nacional de estos recursos es ínfima. He recibido hoy la grata noticia que el procurador ha designado al secretario que había solicitado en septiembre y ha designado también un empleado como yo lo había pedido".

Pese a la renuncia, el fiscal Cañón mostró su voluntad de volver a intervenir en estas causas judiciales. De hecho, posteriormente intentó ser el fiscal durante la audiencia del Juicio por la Verdad, pero el tribunal no se lo permitió porque no está designado.

En tanto, el juez del Tribunal Oral Federal N°1 Carlos Rozanski, que en marzo votó la condena más dura en el juicio oral y público contra los represores Jorge Bergés y Miguel Etchecolatz, aseguró que el atentado contra Dulau fue "una reacción frente a lo que está sucediendo en el ámbito judicial" con las causas relacionadas con crímenes de la dictadura. "Esto es inequívoco, no se puede interpretar de otra manera. Es para evitar que avancen este tipo de investigaciones. A mi entender no lo van a lograr y es imprescindible que el Estado reaccione adecuadamente", agregó.

El magistrado aseguró que el atentado "no nos condiciona ni a mí ni a mis compañeros del tribunal, pero nos preocupa". Y explicó: "Vamos a seguir teniendo los mismos criterios jurídicos y éticos que hay que tener para fallar en una causa. Pero preocupa porque el estado de derecho no puede admitir atentados de esta naturaleza".

El juez Rozanski adelantó también que junto a los jueces de su tribunal, Nelson Jarazo y Ana Beatriz Aparicio, emitirá un comunicado "de repudio a lo que sucedió y exigiendo al Estado que tome las medidas que correspondan, porque no hay posibilidades de tratar estos temas si no es en un ámbito de tranquilidad mínima, necesaria y legal".

En la apertura de las audiencias de hoy del Juicio por la Verdad, el presidente de la Cámara Federal, Leopoldo Schiffrin, aseguró: "Naturalmente nos solidarizamos y repudiamos el gravísimo atentado".

Por su parte, Rufino Almeida, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD), se quejó de "la situación de impunidad que hay en la provincia". "Esto se repite en todos los lugares del Conurbano con compañeros militantes, miembros de organizaciones sociales. Son golpeados, 'levantados', amenazados y después los tiran por ahí. Y eso no sale todos los días en los diarios. Es la muestra de que el aparato de Camps sigue funcionando con la misma metodología".

"El acto de hoy fue una respuesta rápida, masiva y contundente de los sectores que apoyan la lucha por los derechos humanos. La sociedad platense ha demostrado que repudia la impunidad y la consiguiente continuidad de las metodologías del terrorismo de Estado. Ahora es tiempo de que sean las autoridades quienes den respuestas igualmente rápidas e igualmente contundentes", aseguró la secretaria Jurídica de la APDH La Plata, Marta Vedio.

Adhesiones

Las siguientes organizaciones adhirieron al acto de hoy: APDH La Plata, AEDD, HIJOS La Plata, Liberpueblo, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo de La Plata, Asociación Anahí, Familiares de Detenidos Desaparecidos, Comisión Provincial por la Memoria, Dirección de DDHH de la Municipalidad, Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, APDH Tucumán, Seccional La Plata de CICOP, Exiliados de Bahía Blanca, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación Regional N°5, ATE Vialidad y la Secretaría de DDHH de la Provincia de Buenos Aires.

Estuvieron también los concejales Edgardo González e Ivan Maidana. Sorpresivamente, también se hizo presente a manifestar su solidaridad el diputado nacional ruckaufista y adalid de la "mano dura", Jorge Casanova.

Ir arriba