|
Juicio
oral a dos genocidas |
Carmen
Gallo Sanz: "Supe que mis
padres no me habían abandonado"
La
hija de desaparecidos dijo que reconstruye su historia
personal "a pedacitos". Señaló que conocer su
verdadera historia "no fue traumático; fue
impactante". Y aseguró: "Me parezco a mi
madre".
Ver
más: Caso Sanz - Por
dentro
Por Lucas Miguel (Secretaría de
Prensa)
LA PLATA (23mar04-A).-
"Los encontré y supe que
no me habían abandonado". Así se expresó sobre sus
padres desaparecidos la joven María de las Mercedes Fernández
(Carmen Gallo Sanz) en la emotiva declaración que prestó
anoche, a puertas cerradas, ante el tribunal que está
juzgando a los represores Jorge Bergés y Miguel
Etchecolatz.
Mercedes pidió por la mañana
declarar bajo reserva, sin la presencia del público y de
los imputados. Los jueces Nelson Jarazo, Carlos Rozanski y
Ana Aparicio resolvieron hacer lugar al desalojo de la sala,
pero por mayoría (Jarazo y Aparicio) decidieron que los
imputados estén presentes. Sin embargo, Bergés y
Etchecolatz hicieron saber a través de sus defensas que
estaban dispuestos a no presenciar la declaración. Y,
oportunamente, se retiraron de la sala.
La joven, de 26 años, fue
inmediatamente interrogada por su número de documento. El
Tribunal, así, pudo comprobar que su DNI actual es el que
figura en el acta de nacimiento que se labró con los datos
falsos que presentó Bergés ante el Registro de las
Personas de Quilmes.
Luego, contó su historia.
Dijo que en 1988 se le hizo un estudio genético en la causa
por la búsqueda de la hija nacida en cautiverio de los
desaparecidos María Eloísa Castellini y Constantino
Petrakos. En ese momento fue citada porque se suponía que
podía ser hija de ese matrimonio. Pero el análisis dio
negativo.
En diciembre de 1998, Clara
Petrakos —hija de aquella pareja, que busca a su hermana
nacida en cautiverio— la contactó para conocerla y para
decirle que, si bien no era su hermana, podía ser hija de
otros desaparecidos. Así fue como llegó en 1999 al Banco
Nacional de Datos Genéticos a realizarse el estudio de ADN,
que fue comparado con las muestras que habían dejado allí
miembros de la familia Gallo-Sanz.
Ese examen dio un resultado
positivo: 99,99949 por ciento de no exclusión de esa
familia. "Supe a los cinco meses -de tomada la muestra-
que era otra mi familia biológica. En julio de 1999 mis
padres de crianza viajaron conmigo al Uruguay y conocimos a
la rama materna y, en Salto, a la paterna", contó la
joven.
"En Uruguay conocí a
mucha gente. Hablar con ellos fue como juntar pedacitos de
la historia", señaló.
La abogada de la Asociación
Abuelas de Plaza de Mayo, María Ester Alonso Morales, le
preguntó cómo piensa que debería llamarse. La joven dijo
que prefería conservar el nombre actual: "Tengo el
sentimiento de pertenecer a mis padres de crianza. Es como
respeto y agradecimiento, aunque no me hayan dado la
vida". Abuelas pidió en el requerimiento de elevación
a juicio que se anule la partida de nacimiento y se le
restituya su verdadera identidad.
La joven ratificó lo que
había dicho al declarar en la instrucción: que sus
"padres de crianza" siempre le dijeron que la
"habían adoptado en la clínica del doctor Bergés".
Y, en este sentido, abundó: "Mis padres intentaron
hacer tratamiento de fertilización sin resultado. Conocían
al doctor (Oscar) García, que los contactó con Bergés
para que hicieran una adopción. Hicieron los trámites
supuestamente legales con un abogado que puso Bergés y, a
los dos meses (de iniciado el trámite), se hizo la
entrega".
Además, dijo que haberse
enterado de su identidad biológica "no fue traumático;
fue impactante". Luego, aseguró: "Tengo un gran
parecido físico con mi madre".
—¿Qué sintió usted
cuando conoció su identidad biológica?- le preguntó el
fiscal Hugo Cañón.
—La historia es fuerte. Es un choque fuerte. Sobre todo
por lo que pasaron. Al enterarme sentí alivio: los encontré
y supe que no me habían abandonado.
El matrimonio que crió a
la joven fue sobreseído en el expediente, al considerarse
que desconocía el verdadero origen de la beba. Y, según se
constató, lo único que supo Mercedes de sus padres biológicos
fue lo que Bergés le contó acerca de ellos a los
"padres de crianza": "Me dijeron que mi mamá
era una madre soltera, que me habían dejado ahí (en la clínica
de Bergés)", sostuvo la víctima.
—¿Y ese conocimiento
usted lo modificó cuando conoció su identidad biológica?-
la interrogó el juez Rozanski.
—Sí.
—¿Para bien o para mal? —inquirió el magistrado.
—Para bien. |