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Juicio
oral a dos genocidas |
Pedroncini
y Carlotto describieron
la apropiación sistemática de menores
El
jurista y la presidenta de Abuelas contaron sus
conocimientos sobre las circunstancias en las que la
dictadura entregó a los hijos de los desaparecidos a otras
familias. En la jornada de testigos, también declaró la
titular del Banco Nacional de Datos Genéticos, Ana Di
Lonardo.
Ver
más: Caso Sanz - Por
dentro
Por Francisco Martínez (Secretaría de
Prensa)

Pedroncini: "La
esencia (de la represión) era el ocultamiento"
(Foto: F. Martínez)
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Carlotto:
"Son muchas las partidas de nacimiento que tenemos en
Abuelas firmadas por Bergés" (Foto: F. Martínez)
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LA PLATA (22mar04).- El jurista Alberto Pedronicini y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, testimoniaron hoy sobre la apropiación sistemática de menores implementada por la dictadura, en la segunda jornada del juicio oral contra los represores Jorge Bergés y Miguel Etchecolatz.
A las 5 de la tarde se
esperaba todavía la declaración de Carmen Sanz (anotada
bajo el nombre de "María de las Mercedes") y de
varios ex detenidos-desaparecidos que compartieron el
cautiverio con su madre.
Pedroncini —que es uno de
los patrocinantes en la causa judicial que en 1998 llevó a
prisión a Videla y a Massera, entre otros—, brindó
detalles sobre la destrucción de documentación de la
dictadura en la que se indicaba cómo obrar con los menores
nacidos durante el cautiverio de sus madres o secuestrados
por las Fuerzas de Seguridad.
"En nuestra causa se
estableció la existencia de un documento en el que figuraba
la incineración de las «Instrucciones a seguir con los
hijos de dirigentes gremiales y políticos detenidos»,
redactado por el Comando en Jefe del Ejército",
explicó el abogado. Y añadió que ese acta de
incineración, realizada por un ex jefe de Policía de
Córdoba, sirvió como prueba para la prisión preventiva de
los máximos jerarcas del gobierno de facto.
"La existencia de esa
documentación hacía verosímil la práctica sistemática
de apropación de menores", indicó Pedroncini.
También reseñó que otra
prueba clave fue un Manual de Instrucciones sobre
Operaciones de Seguridad, redactado en 1976, en el que se
daban órdenes de "cómo proceder (en los secuestros) a
una inmediata evacuación de los habitantes de la casa,
previa separación de los hijos de sus padres".
Pedroncini remarcó, como
ya lo ha hecho en numerosas conferencias, que él llama
"práctica sistemática" y no "plan" a
lo ocurrido con los hijos de los desaparecidos. "Esta
práctica consistía en que las mujeres embarazadas, al ser
secuestradas, eran llevadas sin excepción a centros
clandestinos y eso era sellar desde el comienzo la suerte de
la madre y el niño", explicó.
El abogado añadió:
"La esencia era el ocultamiento, es impensable imaginar
que se quisiera inscribir al menor en un Registro
Civil".
Según su teoría, se
realizaba la desaparición forzada o asesinato de la madre
del chico apropiado porque "su sólo ser físico era la
prueba de la existencia del niño".
El testigo dijo que el
número de estos casos en la Argentina se estima
"cercano a los 450" y que hay pruebas concretas
sobre 280. Sobre el caso Sanz, Pedronicini dijo que tomó
conocimiento cuando declaró, en la causa que él impulsa,
la hija de desaparecidos Clara Petrakos.
Cuestionamientos a
Carlotto
En tanto, Estela de
Carlotto tuvo que sufrir durante su testimonio los embates
del defensor de Etchecolatz, Adolfo Casaba Elía, quien
cuestionó los dichos de la presidenta de Abuelas sobre la
responsabilidad de su defendido en el genocidio.
Carlotto comenzó a
declarar pasadas las 15. Una de las frases que irritó al
abogado del represor fue la que dijo al comienzo de su
testimonio: "Está probado que hubo un plan
sistemático de apropiación de niños ya nacidos o nacidos
en el cautiveiro de sus madres".
Casabal Elía pidió
precisiones a la testigo sobre este punto y también sobre
la responsabilidad de su defendido —probada en la causa de
instrucción y que motiva el desarrollo de este juicio oral—
en el caso Sanz.
"Los sobrevivientes
involucran al señor Etchecolatz", recordó Carlotto. A
lo que Casabal Elía inquirió: "¿Quiénes le dijeron
eso?". El Tribunal resolvió no hacer lugar al pedido
del letrado.
Otro pregunta que incluso
molestó al público fue acerca de lo que le contaron las
Abuelas a Carmen Sanz sobre la historia de sus padres, una
vez que recuperó la identidad. "Quisiera saber, si en
esa verdad absoluta a la que refirió la testigo, estaba la
actividad que llevaban sus padres", provocó Casabal
Elía.
El público hizo
comentarios que motivaron al presidente del Tribunal Oral,
Nelson Jarazo, a pedir silencio. Instantes después y sin
consultar a sus pares, Jarazo le espetó un
"improcedente" al abogado del represor.
Carlotto declaró durante
una hora y media, con un cuarto intermedio en que se
resolvió la incorporación de un documento de Abuelas que
reseñaba los casos en los que aparece involucrado el
médico Bergés.
La presidenta de Abuelas
apenas llegó a decir que el represor aparecía en 15 casos
detectados por su organización. Cuando quiso consultar un
documento, que ofreció como prueba, los jueces comenzaron a
debatir si podía ser incorporada.
Allí fue cuando Casaba
Elía indicó que se oponía a la incorporación. Tras el
cuarto intermedio, Jarazo señaló que se negaba la prueba
—sin haber visto el documento, que Carlotto le entregó al
reiniciarse el acto— , a pesar del pedido en contrario
formulado por el abogado de la APDH La Plata Oscar
Rodríguez.
"Son muchas las
partidas de nacimiento que tenemos en Abuelas firmadas por
Bergés", había dicho Carlotto. "Estas dos
personas —por el médico policial y Etchecolatz— son las
que tienen que ser condenadas con todo el peso de la
ley".
Respecto del caso de Carmen
Sanz, la titular de Abuelas señaló que la primer denuncia
llegó a su organismo por parte de un familiar en 1981, y
que la víctima es uno de los 77 chicos que ya recuperaron
su identidad.
"Está probado que
esta joven nació en un centro clandestino y que fue
entregada a un matrimonio por el doctor Bergés",
indicó Carlotto.
Relató que Carmen Sanz fue
a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad
(CONADI), ya que este ente oficial tiene facultades para
pedir análisis sin iniciar una acción legal. Esto ocurrió
en 1999, cuando la joven averiguó por sus propios medios su
historia, sin que se active esta causa judicial.
Agregó que tanto Bergés
como Etchecolatz "han tenido incidencia directa en los
horrores que ocurrían en los campos de
concentración".
Carlotto señaló que las
Abuelas "no queremos dejar este mundo sin abrazar a
nuestros nietos". Dijo que, con el correr del tiempo,
esta lucha se ha convertido en una doble vía porque
también "hoy los jóvenes buscan su verdad".

Di Lonardo:
"Siempre hablamos de probabilidades. Pero con estos
resultados, hoy es certeza" (Foto: F. Martínez) |
"Probabilidad
alta"
También declararon quienes
participaron de la pericia de ADN que en 1999 determinó que
Carmen Sanz es hija de desaparecidos.
La presidenta del Banco
Nacional de Datos Genéticos (BNDG), Ana María Di Lonardo,
señaló que el 99,99949% de no exclusión de Carmen Sanz a
su familia biológica es una "probabilidad alta".
"La certeza en la
prueba biológica es difícil de admitir. Siempre hablamos
de probabilidades. Pero con estos resultados, hoy es
certeza", declaró Di Lonardo. "Quizás haya que
hacer una reunión internacional de científicos para
ponerse de acuerdo en cuántos 9 debe haber después de la
coma para poder decir 100", manifestó.
Agregó que ella se había
tomado el trabajo de realizar nuevamente la pericia hace
unos días, probando un nuevo procesamiento de las muestras
de ADN del Banco. Hasta el año 2000, explicó Di Lonardo,
el procesamiento era manual y ahora el sistema está
automatizado. "Con la máquina vimos que dio el mismo
resultado que con la prueba manual", explicó.
Respondió con un "exactamente" ante una pregunta
puntual sobre si era el resultado idéntico al del '99.
Di Lonardo tenía el
informe allí. "Si quiere se lo firmo ya", le dijo
a Jarazo, quien, tras una solicitud del abogado Rodríguez,
incorporó la prueba al juicio.
La testigo explicó además
que en 1999 una persona del BNDG concurrió a Montevideo
para tomarle muestras a los familiares de Carmen Sanz. La
abogada de Bergés, Laura Díaz, quiso saber si el
procedimiento había sido correcto y si había intervenido
el consulado argentino. "Hicimos lo que indica la ley.
La ley dice que el consulado debe intervenir cuando la
extracción de muestras la hace otro centro médico, no
cuando la hacemos nosotros", replicó.
En tanto, Laura Sotelo,
perito del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de
Justicia, también dio su opinión científica sobre el
estudio de ADN.
El secretario del Tribunal
Oral leyó la parte del informe en que se indica que la
víctima "no puede ser excluida del vínculo
tío-sobrina en relación con Carlos Sanz, quien tiene 740
mil veces más probabilidades de ser su tío que un
individuo común".
"Este índice es un
índice alto, muy significativo —remarcó Sotelo—, para
el parentesco tío-sobrina. No estoy hablando de una
paternidad". Agregó que en este caso no se necesitó
traer a un abuelo o abuela para llegar a las mismas
conclusiones.
La testigo explicó que en
el estudio "se analizaron fragmentos de ADN que
permiten evaluar el componente paterno y materno que todos
tenemos".
Otro de los testigos fue
Oscar Borzi, un abogado que en 1977 se desempeñaba como
Jefe de la Sección IV (Quilmes) del Registro Provincial de
las Personas. Él fue quien certificó, sin saberlo, la
falsa identidad de Carmen Sanz.
Borzi indicó que conocía
a Bergés "de nombre", como un médico más de
Policía. "Todo mi personal (del registro civil que él
manejaba) estaba capacitado para reconocer su firma".
El testigo indicó que por
entonces "no era normal" que la constatación de
nacimiento de una criatura, realizada por un médico
obstetra, no trajera inscripto el nombre de la madre. |