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3 de marzo de 2004


Derivaciones penales del Juicio por la Verdad

La APDH La Plata pide la
detención del ex jefe de Arana

Es Miguel "el inglés" Kearney. Estuvo al mando del Pozo de Arana entre 1977 y 1979. El organismo presentó ante el juez federal Manuel Blanco más de quinientas fojas con documentación que lo incrimina en delitos de lesa humanidad.

Ver más: Otra denuncia de Crous: pide más detenciones por los CCD de Arana
(28mar03)


Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)



Kearney comandó el Destacamento de Arana entre 1977 y 1979 (Foto: F. Martínez)

LA PLATA.- La APDH La Plata pidió hoy la inmediata detención del ex jefe del Destacamento de Arana durante la última dictadura, comisario retirado Miguel Kearney, a quien acusó como responsable de torturas, homicidios y de la quema de cadáveres de personas que están desaparecidas. 

El escrito de once páginas y más de quinientas fojas de documentación que acreditan la responsabilidad de Kearney en esos delitos fueron presentados en el Juzgado Federal N° 1 de La Plata, a cargo de Manuel Humberto Blanco, que instruye desde el año pasado la causa en la que se investigan los crímenes cometidos en los centros clandestinos que funcionaron la localidad de Arana. La causa se inició a mediados del año pasado por una denuncia del fiscal Félix Crous, pero hasta ahora el juez no realizó ninguna diligencia. 

El pedido de detención fue firmado por la Secretaria General de la APDH La Plata, Ángela Vendola, y los penalistas Javier Percow y Oscar Rodríguez. La abogada de Abuelas de Plaza de Mayo filial La Plata, María Ester Alonso, adelantó a esta Secretaría de Prensa que ese organismo adherirá al pedido de la Asamblea.

Kearney, conocido por sus víctimas y pares con el alias "el inglés", estuvo frente al Destacamento de Arana entre febrero de 1977 y enero de 1979, según consta en un informe del Ministerio de Seguridad bonaerense.

El Destacamento también es recordado como la División Cuatrerismo de la Policía, pero el nombre más famoso de esa dependencia se conoció con la investigación de la CONADEP: el "Pozo de Arana", que dependía operacionalmente de la Brigada de Investigaciones de La Plata. 

El escrito que presentó esta mañana la Asamblea recoge testimonios en el Juicio por la Verdad de tres policías que revistaron en Arana y de diecisiete sobrevivientes del lugar, además de documentación de la denominada Causa Camps, que se sustanció en los '80, y del expediente penal en el que se investigan los crímenes en la comisaría 5° de La Plata.

"La acción del imputado Kearney, responsable del centro clandestino de detención, se enmarcó en el terrorismo de Estado ejercido por las Fuerzas Armadas y de Seguridad con el objetivo de eliminar a los disidentes políticos y sembrar el terror en la sociedad, bajo la excusa de la 'lucha contra la subversión'", señaló la APDH La Plata en su escrito.

El pedido de detención incluye cuatro capítulos: homicidios, torturas, quema de cadáveres y menciones del imputado. 

Más allá de las constancias de la causa Camps y la comisaría 5° que acreditan que Kearney estuvo al mando del Destacamento, el represor fue reconocido por policías y sobrevivientes que declararon en el Juicio por la Verdad. El ex efectivo Jorge Omar Rodríguez no dudó: "El jefe era el comisario Miguel Kearney", aseveró. El ex policía Carlos Bordalonga coincidió al afirmar que estuvo con el represor "un tiempito en Cuatrerismo". También aseguró que el ex comisario nunca andaba uniformado. 

Respecto de los homicidios, la Asamblea resaltó en su escrito los testimonios de los sobrevivientes Pablo Díaz y Jorge Julio López. Díaz señaló que durante "la sesión de tortura nosotros escuchábamos los gritos que se producían. En un momento dado hay un silencio y los guardias empiezan a decir que 'se les había quedado'. Se empezaron a jactar, y decían que 'la tiraran a los perros'. Otro represor dijo: 'Entiérrenla en el fondo'. El caso es que Marlene (Kleger Krug) no volvió más."

López, por su parte, relató el asesinato de una joven: "a las seis de la tarde vino una patota y la mataron de un tiro y nosotros estábamos mirando por la mirilla ahí, en el Pozo de Arana, cuando la mataron. La mató un señor que hablaba gangoso...". Luego agregó: "se sentía como un martillazo... por lo que yo vi era una pistola con silenciador". 

Sobre las torturas en ese centro clandestino, el ex juez Ramón Miralles sostuvo que frecuentemente "se hacían simulacros de fusilamiento". El actor Daniel Barbieri, por su parte, aseguró que fue torturado con picana: "Creo que salvo los ojos no quedó lugar donde aplicármela", dijo. Y agregó: "La radio constantemente estaba prendida y se torturaba las 24 horas del día".

Eduardo Kirilovsky habló sobre la ferocidad de los represores: "Buscaban obviamente genitales, encías, párpados, operaciones; uno la marcaba y el otro aplicaba la picana ahí".

La sobreviviente de la "Noche de los Lápices", Emilce Moler, abundó: "Básicamente, lo que querían era golpearme y humillarme en mi condición de mujer. Esta metodología duró cuatro días con intervalos y horas de descanso, en los que la tortura se fue incrementando con quemaduras de cigarrillos -conservo algunas quemaduras muy leves- y con picana eléctrica; para eso me ataban a una cama y me tapaban la boca".

El escrito de la APDH La Plata repara también en los relatos sobre quema de cadáveres en los fondos del centro clandestino. El policía Juan Carlos Urquiza atestiguó en el Juicio por la Verdad que en Arana había "capachas" y "que te manden a las capachas era ir a quemar gente, o sea que (era) como castigo..." Y cuando la Cámara Federal lo interrogó sobre cómo se operaba, contestó: "Qué sé yo, 200 litros de gasoil quemando ahí no quedaba nada... No van a encontrar absolutamente nada, salvo que vaya un forense y diga 'sí, acá hay restos de...' de algo, no sé, pero hay cosas que nunca van a poder encontrar nada (sic) por la forma en que actuaban'". 

El sobreviviente Pedro Goin, por su parte, aseguró que "nos llamaba la atención la entrada de cubiertas y bidones de nafta... no sabíamos para qué era, pero después estando ahí adentro hubo confidencias o alguien que dijo que era para ese fin... lo que veíamos era esos elementos: gomas usadas, bidones de nafta". 

Alberto Liberman, en tanto, dijo haber escuchado a un represor decir que se sentía "'orgulloso' de haber llegado a la proporción ideal entre neumáticos y cuerpos, para que no se pudiera percibir nada más que el olor del neumático".

En la sentencia del Juicio a las Juntas militares, en 1985, se comprobaron doce privaciones ilegales de la libertad en el Pozo de Arana. El centro clandestino fue más investigado tiempo más tarde, en la causa Camps. En la sentencia de ese expediente se dan por probadas las detenciones ilegales de más de cincuenta personas en esa dependencia. 

Durante el Juicio por la Verdad de La Plata se siguió profundizando en la investigación y las nuevas pruebas surgidas en ese proceso forman parte ahora de la causa penal que tramita en primera instancia. 

El 20 de septiembre de 2000 el represor fue citado a declarar en el Juicio por la Verdad y se negó a colaborar. Se amparó en el artículo 18 de la Constitución Nacional, que señala que nadie está obligado a declarar en su contra.

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