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Derivaciones
penales del Juicio por la Verdad |
Von Wernich preso
El represor declaró durante más de cuatro horas ante el
juez Corazza. Reconoció que visitaba los centros
clandestinos de detención y que mantenía contacto con los
detenidos. Mañana seguirá declarando.
Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)
LA
PLATA.- El sacerdote Christian Federico Von Wernich quedó
detenido luego de prestar declaración indagatoria durante
más de cuatro horas ante el juez federal Arnaldo Corazza,
quien lo considera autor de los delitos de privación ilegal
de la libertad y torturas y partícipe en asesinatos. El
represor reconoció que visitaba a los detenidos en los
centros clandestinos, que llamó "cárceles", y
dijo conocer a varias de las víctimas.
"La Justicia de La
Plata está saldando una deuda histórica con la sociedad y
con los más de dos mil desaparecidos en nuestra región.
Estamos conformes con esta decisión. Esperamos Justicia
durante 25 años", aseguró la secretaria Jurídica de
la APDH La Plata, Marta Vedio.
Von Wernich se presentó hoy en el Juzgado Federal N°3 de
esta ciudad, acompañado de su abogado Martín Cerolini,
quien portaba un pequeño bolso con ropa y elementos
personales del cura, previendo la detención.
La audiencia fue fijada por
el juez a las 8.30, pero comenzó recién a las 9.25. A las
13.50, el sacerdote dejó los tribunales en un patrullero de
la Policía Federal, rumbo a la Unidad Antiterrorista de esa
fuerza, en Cavia y Alcorta de la Capital Federal. Vestía
camisa a cuadros azul y blanca, pulóver gris y un pantalón
beige. Salió sin esposas y mostró la misma sonrisa
socarrona que cuando declaró ante la Cámara Federal, ante
la pregunta de un periodista sobre si "reconocía los
cargos".
La declaración indagatoria
fue suspendida y continuará "mañana temprano",
dijo Corazza a la veintena de periodistas apostados en el
tercer piso de los Tribunales Federales de La Plata.
Fuentes tribunalicias
confirmaron esta tarde que Von Wernich se mostró sereno
durante toda la audiencia y que contestó sin vacilar.
Cuando comenzó el interrogatorio le temblaba la mano
derecha, pero después ocultó los nervios cuando encendió
un cigarrillo.
El interrogatorio se llevó
a cabo en el despacho del secretario Gustavo Duró
(Secretaría N°7) y estuvieron presentes el juez, los dos
fiscales generales, Carlos Dulau Dumm y Marcelo Molina, el
secretario, el pro secretario, un escribiente y el abogado
Cerolini.
Von Wernich escuchó cada
uno de los casi treinta testimonios del Juicio por la Verdad
y de la CONADEP que lo involucran en privaciones ilegales de
la libertad, torturas, homicidios y sustracción de menores
y respondió las preguntas del juez y los fiscales a medida
que el secretario iba leyendo cada uno de los cargos.
"Ni se inmutó", señaló la fuente.
Reconoció a varios en la
lista de víctimas. Dijo que Domingo Moncalvillo,
desaparecido, era su chofer. Que Luis Velasco,
sobreviviente, estaba "bien, sano". Velasco
aseguró en el Juicio por la Verdad que, estando detenido en
la Brigada de Investigaciones de La Plata, el sacerdote
"me tocó el pecho y riéndose me dijo: 'te quemaron
todos los pelitos con la picana, no te quedan pelitos'.
También lo escuché defender y justificar las torturas,
reconociendo que a veces las había presenciado".
Von Wernich también
reconoció haber bautizado a Mercedes, la hija de la
desaparecida Liliana Galarza. La niña había nacido en
cautiverio. El sacerdote dijo hoy que el padrino fue el jefe
de la Brigada, Rubén Oscar Páez, y que el coronel Ramón
Camps y su mano derecha, Miguel Etchecolatz, asistieron al
sacramento, que se llevó a cabo en aquella dependencia
policial. Dijo que para el bautismo pidió
"dispensa" (permiso) al obispo, en ese entonces
Antonio José Plaza.
Por otro lado, aseguró que
no conocía al médico policial Jorge Bergés. El policía
Alberto Emmed lo acusó en la CONADEP de participar junto a
Bergés y otros policías del asesinato de Domingo
Moncalvillo, María del Carmen Morettini y Cecilia Luján
Idiart.
Von Wernich no dudó en
reconocer que visitaba los centros clandestinos de
detención, a los que llamó todo el tiempo
"cárceles", y que hablaba con los detenidos.
En algunos casos, cuando le
preguntaron sobre sus diálogos con los prisioneros, el
sacerdote alegó el "secreto de confesión" para
no contestar.
El cura reconoció también
que en septiembre de 1978 viajó a los Estados Unidos. Von
Wernich fue acusado ante la CONADEP de intentar infiltrarse
en la Organización Cristiana de Acción para con la
Argentina, una institución que prestaba ayuda desde Nueva
Jersey a las víctimas de la represión ilegal en nuestro
país.
Por este caso, el juez
chileno Juan Guzmán Tapia lo investiga en el marco de una
causa abierta en ese país por el Plan Cóndor.
La jornada empezó temprano
para Von Wernich. Antes de las 8.30 ya estaba en el Juzgado,
aguardando el interrogatorio. A las 9.15, la noticia sobre
su presentación voluntaria en tribunales comenzó a
circular y poco a poco los pasillos del tercer piso de 8 y
50 se poblaron de periodistas.
A las 11, dos policías
federales pretendieron desalojar los pasillos. "A mí
me saca el juez", espetó un cronista televisivo. Los
policías dieron media vuelta y a los cinco minutos
aparecieron escoltando a Corazza. El juez puso las manos en
jarra y miró a los periodistas. Las luces de las cámaras
se encendieron: "Por favor, les pido colaboración. La
seguridad de la persona detenida es mi
responsabilidad", dijo. Luego, ante las preguntas
insistentes de la prensa, aseguró: "Sí, va a quedar
detenido". Ningún periodista se movió del lugar
durante las siguientes dos horas y media.
Corazza ordenó la
detención de Von Wernich el viernes pasado, en una
resolución en la que además declaró "inválidas e
inconstitucionales" las leyes de Punto Final y
Obediencia Debida y dispuso dos allanamientos que no se
realizaron. La entrega del represor fue pactada con la
defensa.
Mañana temprano Von
Wernich seguirá declarando. Se estima que aún le quedan
más de cuatro horas de declaración, dado que hoy
respondió a la mitad de las imputaciones.
Luego de la indagatoria de
mañana, el juez tendrá diez días -que pueden prorrogarse,
dada la complejidad de la causa- para dictar la prisión
preventiva. |