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Derivaciones
penales del Juicio por la Verdad |
Comisaría
5°: Corazza se declaró
incompetente y APDH La Plata apeló
El juez insiste en que un juzgado porteño debe investigar los
delitos cometidos en La Plata. Este organismo argumenta con la
Convención Interamericana Sobre Desaparición Forzada de
Personas, que "prohíbe la intervención de otros tribunales
distintos de los comunes". Presentación de querellantes en la
denuncia contra Von Wernich.
Por Lucas Miguel (Secretaría
de Prensa)
LA PLATA.- La APDH La Plata
apeló este martes la resolución en la que el juez federal
Arnaldo Corazza se declaró incompetente para intervenir en la
causa en la que se investigan los delitos de lesa humanidad
cometidos en la comisaría 5° durante la última dictadura
cívico-militar.
Corazza, que había delegado la instrucción del caso en el fiscal
Félix Crous, esperó a que éste presentara la solicitud de
detención e indagatoria de 62 militares y policías implicados en
esos delitos para declararse incompetente.
El juez, que dictó su resolución el 30 de diciembre -horas antes
del comienzo de la feria judicial-, entiende que la
investigación por los crímenes cometidos en la comisaría 5° de
La Plata debe llevarla un juzgado federal de primera instancia
de la Capital Federal.
La resolución judicial fue apelada en enero por el fiscal Crous
y este martes por la APDH La Plata. El plazo de apelación se
extendió porque el juez elevó la causa a la Cámara Federal para
que resuelva la apelación fiscal sin notificar a este organismo
de su resolución de incompetencia.
Por eso, el expediente fue devuelto al juzgado y se concedió el
derecho de apelación a la Asamblea.
El argumento de Corazza para que el caso se juzgue en Buenos
Aires es una resolución de la Corte Suprema de Justicia, que el
30 de diciembre de 1985 resolvió un conflicto de competencia
entre las cámaras federales de La Plata y Buenos Aires a favor
de esta última. Aquella resolución se basó en razones de
"economía procesal" y "en la necesidad de favorecer la buena
marcha de la administración de justicia", ya que existía una
"pluralidad de hechos conexos" con casos de la Capital Federal,
cuestión que ahora no ocurre.
La APDH La Plata considera que los hechos ocurridos en esta
ciudad deben ser juzgados aquí. Y argumenta en su apelación lo
dispuesto por la Convención Interamericana Sobre Desaparición
Forzada de Personas, con jerarquía constitucional desde 1997 -a
través de la ley 24.820-, que "prohíbe la intervención de otros
tribunales distintos de los comunes, en particular de los
militares", sostiene el organismo. Y agrega: "Las leyes sobre
procedimiento y competencia son de orden público y por
consiguiente, las nuevas que se dicten, aún en caso de silencio
de ellas, se aplican a las causas pendientes, siempre que no
importe privar de validez a los actos procesales ya cumplidos o
dejar sin efecto lo actuado de conformidad a las leyes
anteriores". Es decir, la Convención debe aplicarse en este
caso.
Además, el escrito presentado por la Asamblea le recuerda al
juez Corazza una resolución adoptada por la Cámara Federal de La
Plata en pleno en la denominada "causa Etchecolatz" -en la que
se investigan delitos cometidos por el ex director de
Investigaciones de la policía, Miguel Etchecolatz, revelados en
el Juicio por la Verdad-, donde el tribunal de alzada, por
mayoría, entendió que los crímenes cometidos por el represor
deben ser juzgados por los tribunales locales. No obstante, esa
causa está hoy en manos del juez porteño Sergio Torres, por
decisión de la Sala I de la Cámara.
El fiscal Crous agregó a los argumentos la inconveniencia de
investigar en otra jurisdicción delitos que se cometieron a
pocas cuadras de los tribunales competentes para juzgarlos, por
parte de represores con residencia y mando en esta ciudad. Eso,
dice el fiscal, conllevaría al
traslado del juez a La Plata
para la instrucción y al traslado de testigos e imputados a
Buenos Aires, lo que "de ninguna manera contribuye a la economía
procesal".
Al declararse incompetente, Corazza repitió las resoluciones que
había adoptado en la "causa Etchecolatz" y en la que se
investigan el secuestro y desaparición de Daniel Favero y María
Paula Álvarez.
Las apelaciones del fiscal Crous y de la APDH La Plata deberán
ser resueltas ahora por la Sala III de la Cámara Federal
platense, integrada por los jueces Antonio Pacilio, Carlos
Nogueira y el recientemente asumido Carlos Alberto Vallefín.
Contra Von Wernich
La APDH La Plata se presentó ayer como querellante en la causa
en la que se investigan los delitos cometidos por el ex capellán
de la Policía bonaerense, Christian Von Wernich, en el circuito
clandestino de represión de la última dictadura.
La causa se inició el 5 de febrero pasado cuando el fiscal Félix
Crous denunció al sacerdote por privaciones ilegales de la
libertad, torturas agravadas, falsedad ideológica de documentos
públicos y homicidios. El caso también está en manos de Corazza.
En su pedido de parte querellante, el organismo señaló que los
delitos cometidos por Von Wernich "nos ofenden particularmente.
Como miembros de la sociedad argentina, hemos sido lesionados
por la comisión de delitos de lesa humanidad y también por la
impunidad que hasta hoy disfruta el autor de estos delitos". Y
luego agrega: "Nos asiste el derecho de procurar no sólo la
verdad, como lo hacemos en los más de dos mil procesos en que
somos parte ante la Cámara Federal de Apelaciones, sino también
el juicio y el condigno castigo a los responsables del genocidio
perpetrado en nuestro país".
Esa
era la preparación del plan para ejecutar a los tres detenidos
y la víctima del golpe sería Domingo Moncalvillo. Una
comisión de policías, entre los que estaba Emmed, Von Wernich
y el médico policial Jorge Bergés trasladarían a los tres
prisioneros, bajo el engaño de que los llevaban a tomar un barco
que l os dos que íbamos al lado quedamos
manchados".
El auto se dirigió a un descampado, donde aguardaba el médico
Bergés: "Los tiran a los tres sobre el pasto, el médico
les aplica dos inyecciones a cada uno, directamente en el
corazón, con un líquido rojizo que era veneno. Dos mueren pero
el médico da a los tres como muertos. Se los carga en una
camioneta de la Brigada y los lleva a Avellaneda. Fuimos a
asearnos y cambiarnos de ropa porque estábamos manchados de
sangre. El padre Von Wernich se retiró en otro vehículo.
Inmediatamente nos trasladamos a la Jefatura de Policía donde
nos esperaba el Comisario General (Miguel) Etchecolatz, el padre
Christian Von Wernich y todos los integrantes de los grupos que
habían participado en el operativo. Allí el cura Von Wernich
me habla de una forma especial por la impresión que me había
causado lo ocurrido; me dice que lo que habíamos hecho era
necesario, que era un acto patriótico y que Dios sabía que era
para bien del país. Estas fueron sus palabras textuales",
relató Emmed, quien cuando tuvo que declarar en el Juicio a las
Juntas negó los hechos. Días antes había denunciado amenazas
de muerte. |