El director de su colegio
lo citó para interrogarlo
Un sobreviviente de centros clandestinos declaró
que mientras cursaba la secundaria en el Colegio Nacional el director lo citó
para un interrogatorio del que participaron un grupo de presuntos represores. Y
que meses más tarde fue secuestrado y torturado.
Por Francisco Martínez (Secretaría de Prensa APDH La Plata)
LA PLATA.- Un ex detenido contó hoy en el
Juicio por la Verdad que meses antes de ser secuestrado por las Fuerzas de
Seguridad, fue interrogado por el director del colegio secundario al que concurría
y por un grupo de presuntos represores.
Luis Favero declaró por la desaparición
de su hermano, Daniel Omar, y por su detención ilegal durante la última
dictadura. El testigo dijo que el 1° de septiembre de 1976, quien era el
director del Colegio Nacional de La Plata en ese momento, Juan Stomo, hizo
desalojar el establecimiento quince minutos antes de la salida habitual. Y que
junto a un grupo de cuatro compañeros, fue interrogado por el director y unas
personas, que más tarde secuestraron a tres de ellos, luego liberados. “Así
se inicia ‘La Noche de los Lápices’”, manifestó Favero.
Meses después, el 12 de febrero de
1977, Favero fue secuestrado y permaneció detenido ilegalmente durante una
semana en varios centros clandestinos. Pasó por la Brigada de Investigaciones
de La Plata, la División de Cuatrerismo de Arana y la comisaría quinta de esta
ciudad.
El testigo dijo que en la Brigada de Investigaciones había gente que
“colaboraba” con las fuerzas represivas. Allí Favero fue torturado durante
un interrogatorio, al igual que en el centro de Arana.
A los cuatro días de ser secuestrado
fue llevado a la comisaría quinta, en donde compartió el cautiverio en una
celda pequeña con 23 personas. Favero coincidió en su testimonio con otrrió el 1 de junio de ese año en el
departamento que habitaba en calle 57 entre 12 y 13. Y aportó un informe sobre
actuaciones labradas ante el Ejército, en el que se dice que Daniel Favero, y
su compañera, Paula Alvarez, fueron muertos en un enfrentamiento.
Ese informe está firmado por el
entonces oficial Raúl Machuca, de la Policía de la Provincia, y por un
suboficial de apellido Argüello. “El cadáver de mi hermano no apareció, y
en ese informe dice que lo habían entregado a la Morgue”, manifestó Favero.
Fusilamientos en una escuela de Policía
En tanto, Ramón Dos Santos declaró hoy
que se enteró que su hija Angela, una estudiante de Medicina desaparecida el 24
de junio de 1977, habría sido fusilada en la Escuela de Suboficiales de Policía
junto a otras 8 personas, tiempo después de ser secuestrada.
Dos Santos es ex policía y manifestó
que este dato le llegó de un agente de la comisaría primera de Quilmes, que
tuvo noticias de ese presunto fusilamiento, ocurrido en ese instituto de formación
policial que ya no existe.
El padre de la desaparecida dijo que Angela Dos Santos trabajaba en la Cruz Roja
de La Plata y que allí se dirigía la joven cuando fue secuestrada. Días después
fue a averiguar el destino de su hija a ese lugar y comprobó que el nombre de
su hija había sido borroneado del registro de empleados. “En la Cruz Roja
parecía todo encubierto, no me querían dar información”, manifestó Dos
Santos.
“Pronto con ustedes”
Por otro lado, Ana María Valdez contó
el secuestro que sufrió junto a su marido, Carmelo De Pino, el 21 de diciembre
de 1977. La mujer dijo que la noche de ese día un grupo de siete personas con
armas largas llegó a su casa de Quilmes y la secuestró a ella y a De Pino,
quien se encuentra desaparecido.
El matrimonio fue llevado en una
camioneta a un lugar que la testigo no supo precisar, pero que podría ser el
“Pozo de Bánfield”. Valdez estuvo secuestrada durante tres días, tras los
que fue liberada sin saber qué pasó con su marido. “Después te lo vamos a
mandar”, le dijeron los represores a la mujer cuando la soltaron, pero Carmelo
De Pino nunca volvió.
“Por una persona le llegó al primo de
mi marido una nota, escrita por él. Decía: ‘Pronto con ustedes’. Esta
persona pidió plata pero no le dieron. Dijo que de ahí no salía nadie”,
relató Ana Valdez.
Otro familiar que declaró hoy fue Irene
Dobra, esposa del desaparecido Alfredo José Cajide. El 22 de septiembre de
1976, Cajide vino a La Plata con su mujer para contactarse con Marta Andrade,
una joven que desapareció un día antes y que forma parte de los casos que
investiga la Cámara.
Cajide tenía que reunirse con Andrade
en un bar del centro de esta ciudad, pero al entrar a ese lugar notó algo raro
y fingió ir al baño. “Se lo llevaron de ahí dos hombres. Yo me bajé del
auto en el que lo esperaba y me fui”, dijo Irene Dobra.
La testigo también señaló que dos días
después su suegro fue a ese bar a averiguar qué había pasado Y que allí le
dijeron que media hora antes habían llegado policías de civil con Marta
Andrade, a quien supuestamente llevaron para poder capturar a Cajide.
Dobra dijo que no supo por que centros
clandestinos pasó su esposo, pero que el ex detenido Walter Docters mencionó
en un testimonio en la CONADEP que compartió su cautiverio en un centro de
Arana.
Secuestro con robo
Carlos Jeanneret fue otro de los
testigos que prestó testimonio ante la Cámara Federal. Declaró por la
desaparición de su padre, Fermín Jeanneret, un dirigente del Partido
Justicialista de 67 años secuestrado en Quilmes el 6 de abril de 1977.
El testigo afirmó que el operativo
incluyó la entrada a un negocio que atendía su padre, con robos y destrozos.
“Fueron 14 o 16 personas, con chalecos antibalas y armas gruesas”, dijo
Jeanneret. Más tarde, agregó: “De mi casa también se llevaron cosas. Le
sacaron una cadenita de oro a una nena, y los anillos a mis padres”.
Por otro lado, Omar Abarzúa declaró
por la desaparición de su hermano Oscar, el 16 de diciembre de 1977. Manifestó
que por informaciones que le llegaron se enteró que Oscar fue secuestrado a la
salida de su trabajo, en la Destilería YPF de La Plata, por dos personas que se
movilizaban en un automóvil Falcon.
El testigo sostuvo que su hermano podría
haber estado ilegalmente detenido en la Base Naval de Río Santiago.
Además, Adela Portela brindó declaración testimonial por la desaparición de
su hermana María Rosario y el esposo de ésta, Jorge Arfuch. El matrimonio fue
secuestrado el 28 de mayo de 1976, aunque cada uno fue detenido por separado.
Arfuch fue secuestrado en su lugar de
trabajo, Astilleros Río Santiago. El abogado de APDH La Plata Jaime Glüzmann,
pidió durante la audiencia que la Cámara cite al titular de Astilleros en esa
época, el capitán de navío Oscar César Cepeda. Un informe brindado a la
CONADEP indica que Cepeda estuvo como interventor en esa empresa desde el 24 de
marzo de 1976, día del Golpe de Estado.
En el Juicio por la Verdad se investigan
ya otros cuatro casos de trabajadores de Astilleros desaparecidos: el de Rafael
y Pablo Tello, y el de Jorge Astudillo y Mario Pinedo.
También declaró hoy María Videla de
Troncoso, por la desaparición de su hija María Troncoso y el esposo de ésta,
Juan Carlos Bobadilla. La pareja fue secuestrada el 28 de enero de 1977 de un
departamento de Tolosa.
La madre de Troncoso dijo que no sabía
nada del destino del matrimonio. E informó que otro de sus hijos fue
secuestrado en Olavarría (centro de la provincia de Buenos Aires) y preguntado
por su hermana, aunque al día fue liberado.
Colaboró en el informe: María Marta
Iacoi
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