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Espacio Abierto
Edición
digital
24
de Marzo en la escuela
Aprender
a aprender
sobre el Golpe
El
día provincial por la memoria ya es ley en el calendario provincial.
Dos casos representan lo que significa el 24 de marzo, a partir de las
vivencias en escuelas de la Provincia.
Por Luz Zacconi (*)

Los secundarios participan
con mucho entusiasmo de la marcha del 16 de septiembre, por
"La Noche de los Lápices". (Foto: F. Martínez)
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El 24 de marzo ya no es
una fecha que sólo recordarán los militantes de organismos de
derechos humanos. A partir de la última conmemoración del golpe de
estado de este año, entró en vigencia la ley sancionada por el
Senado de la provincia de Buenos Aires, que establece esta fecha como
Día Provincial de la Memoria “en consideración a todas las
personas desaparecidas, muertas o perseguidas por el terrorismo de
Estado que ejerció la dictadura militar que se instauró en nuestro
país”.
El fundamento de esta ley radica en la necesidad de consolidar la
democracia a partir de mantener viva la memoria colectiva a través
del recuerdo de lo ocurrido y el respeto por lo sufrido, contemplando
así que en las escuelas y en la administración pública provincial
sea un día de memoria activa. Asimismo, se pretende promover y
defender la solidaridad y la tolerancia como valores sociales, frente
a la cultura del autoritarismo.
Esta ley, promovida en sus orígenes en 1996, establece en su artículo
segundo que la fecha formará parte del calendario oficial de la
provincia de Buenos Aires. Además, el texto estipula que “el Poder
Ejecutivo provincial impulsará la realización de actos recordatorios
en los establecimientos educativos y en toda la administración pública
provincial para que esta fecha se transforme en un día de memoria
activa en el que se recuerden los hechos y se brinde homenaje a toda
la población que sufrió las consecuencias de la ruptura
institucional y del terrorismo de estado”.
El acto en el Liceo
Para algunas instituciones educativas no será algo nuevo conmemorar
el 24 de marzo de cada año porque la fecha forma parte de los actos
estimados para el ciclo lectivo. Este es el caso del Liceo Víctor
Mercante de La Plata que realizó, como todos los años, una serie de
actividades alusivas. En esta oportunidad, Espacio Abierto fue testigo
de este homenaje a los desaparecidos del Liceo.
El lugar elegido para este recordatorio es simbólico en el colegio,
porque constituye una especie de altar en el que se recuerdan todos
los 24 de marzo. Desde hace ya unos años, al pie del mástil hay un
cantero de flores —cuidado por los alumnos— que representa a los
detenidos y desaparecidos por el terrorismo de estado. Las flores están
rodeadas por unos maderos que donó un ex detenido y que lo vuelven
ahora un sitio especial, construido por personas que vivieron en
tiempos de dictadura y por jóvenes nacidos en democracia. Una frase
de León Gieco sintetiza estos símbolos: “Todo está guardado en la
memoria, espina de la vida y de la historia”.
En este marco, una alumna del centro de estudiantes reflexionó:
“Hoy a 28 años del último golpe no queremos caer en un discurso
que nos haga recordar a los 30 mil desaparecidos sólo en este día,
sino que se los debe recordar en la lucha diaria, todos nosotros, en
el trabajo, en la escuela, y en la política para que los milicos no
sean los triunfadores que callan la boca de un pueblo entero”.
Después de la lectura de la lista de las desaparecidos del Liceo, se
hizo un minuto de silencio. Fue un silencio respetuoso, invocado sobre
todo por los alumnos, que finalizó con un aplauso emotivo.
El acto se encuadró dentro de las actividades que este institución
lleva adelante en una fecha que le es muy cercana. Claudia Gomila es
directora del Departamento de Estética. “Surge una manifestación
intrínseca y espontánea por conmemorar el 24, más allá del área
encargada de encabezar las actividades alusivas durante esa semana. En
el ámbito educativo existen muchas celebraciones y recorda-torios,
pero generalmente se encuadran en el calendario académico como una
obligación que viene impuesta. No es el caso de estas actividades”,
señaló. La profesora aclaró que si bien los actos patrios no deben
desmerecerse y es importante su reconocimiento, no dejan de ser actos
que se cumplen: “Nosotros queremos que estas expresiones se vivan,
se sientan, se reflexionen”, señaló. Y sin lugar a duda, lo
logran.
Esta cronista tuvo la oportunidad de recorrer los pasillos del Liceo.
En las paredes había pegados gran cantidad de afiches con reflexiones
escritas por los alumnos, los profesores o por cualquier interesado en
dejar algunas palabras. El disparador que encabezaba los murales era:
“Recordar (del latín recordis), volver a pasar por el corazón”.
Además, hubo Teatro por la Identidad a cargo de los alumnos y una
exposición vivencial sobre el tema a cargo de Adelina Alaye, Madre de
Plaza de Mayo.
De eso no se habla
Como contraparte de este escenario de recuerdo y compromiso con los
Derechos Humanos vivido en el Liceo, existen situaciones impensables,
pero lamentablemente posibles. La profesora de historia y filosofía
Malena González, del Instituto Privado Niño Jesús de la localidad
de Pigüé, fue censurada y presionada por un grupo de padres que se
quejaron del temario sobre la dictadura que González había
presentado a sus alumnos en una de sus clases con motivo del 24 de
marzo.
Según informaron fuentes de Suteba, “el temario no cayó nada bien
entre los cuadros militares que se desempeñan en el Regimiento de
Infantería Mecanizada N° 3, con asiento en Pigüé —anteriormente
en La Tablada— y entre sus colegas de la Base de Apoyo Logístico de
la misma guarnición, cuyos hijos asisten al colegio privado
mencionado”.
Con motivo de las quejas, la profesora presentó la renuncia antes que
aceptar las restricciones a los contenidos de sus clases; pero los
directivos del colegio se la rechazaron.
Malena González recibió el apoyo de Suteba por su compromiso y por
presentar la “otra” historia argentina que aún permanece sin
contar en muchas aulas de las escuelas de nuestro país. La secretaria
general de Suteba de Pigüé, Valeria Visotsky, señaló que “28 años
después del golpe, la nulidad de las leyes de impunidad y la entrega
de la ESMA marcan un hito que es atributo de aquellos que mantuvimos
la llama de los sueños de la generación diezmada y que afirmamos,
con convicción sostener la memoria, la verdad y la justicia”.
(*) Prosecretaria de
Organización e integrante del Consejo Editorial
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