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Espacio Abierto
Edición
digital
El
dilema mundial es guerra o paz
Derechos
Humanos,
mentiras y peligros
Por Jaime Glüzmann (*)
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Lleva más de un año el inicio de la destrucción de Irak por los imperialistas petroleros anglosajones. Se realizaron en todo el mundo manifestaciones reclamando: “¡Fuera de Irak las tropas invasoras! ¡Paz para los pueblos de Medio Oriente y los pueblos del Mundo!”.
Los Derechos Humanos y el derecho a la Paz son dos caras de la misma moneda. La masacre de niños, mujeres y civiles, en el marco de la invasión armada a Irak, violó los tratados sobre la guerra, vigentes en el derecho internacional. Bush actuó como un lobo fascista que se disfrazó de cordero “democrático”, arrastró al no menos genocida Blair y al hoy derrotado Aznar. Bush, Blair y Aznar deben ser sometidos al juzgamiento del Tribunal Penal Internacional por el crimen de genocidio. Allí debería haber Verdad y Justicia, palabras sensibles para nuestro pueblo.
La “verdad” para Bush fue su gran mentira: “en Irak hay armas de destrucción masiva”. La secuela fue que Estados Unidos puede:
1) Mintiendo y cuando lo decida, realizar guerras “preventivas”, violando la carta de la ONU, aún en contra del derecho internacional y resoluciones del Consejo de Seguridad.
2) Proceder unilateralmente y bombardear países de Asia, Africa y América para defender sus “intereses y seguridad nazi-onales”. Desarrollaron junto a los colonialistas franceses, en las guerras de Argelia y Vietnam, la Doctrina de Seguridad Nacional, que en nuestro país sirvió entre otros crímenes de lesa humanidad para hacer desaparecer 30.000 luchadores.
3) Destinar miles de millones de dólares para nuevas armas prohibidas por el derecho o internacional y restringir a límite extremo los Derechos Humanos en su propio territorio: la libertad personal y de expresión, con su ley “patriot” y con centenares de presos sin juicio.
Para impedirlo, el único camino es la lucha unida de los pueblos del mundo. Cuando las camarillas de Bush y Blair sean desalojadas de sus gobiernos, la gran verdad que subyacía en la gran mentira será ésta: “Es Estados Unidos quien tiene armas de destrucción masiva y las utiliza masacrando pueblos”. Su fin es quedarse con la máxima ganancia a costa del hambre de los pueblos, apoderándose del petróleo y el gas de Medio Oriente; adueñándose de las riquezas naturales de todos los países que pueda. Esa es la única verdad.
La actual ocupación de Haití por tropas imperiales que la invadieron, además de apuntar contra Cuba, es un grave peligro para Venezuela. La movida golpista del antichavismo es financiada por la CIA y ya la guerra amenaza a la Patria Grande de San Martín, Bolívar, Sucre y Martí con el Plan Colombia. Los Estados Undios poseen bases en muchos países del continente y presionan para instalar tropas mediante “ejercicios militares conjuntos”. Intentan desestabilizar a Cuba y Venezuela, imponer el ALCA y anexar a todos los pueblos de América. Ya están instalados en Colombia y Haití y desde mucho antes, colonizan Puerto Rico y son, con su usurpación de Guantánamo (Cuba), un peligro para todos los pueblos del Caribe y del mundo, como lo prueban los 600 presos secuestrados y torturados, violando los acuerdos de Ginebra.
Nuestra lucha por el no pago de la deuda externa con el hambre del pueblo, contra el ALCA, el FMI, Banco Mundial y el ingreso de militares norteamericanos en nuestro país, es una lucha por la plena vigencia de los Derechos Humanos. También debemos oponernos a realizar ejercicios militares en terceros países, junto a las tropas torturadoras y colonialistas de Bush.
El dilema mundial es guerra o paz y los que optamos por la Paz estamos convencidos que sólo mediante ella llegaremos más pronto y con menos víctimas, a un mundo mejor, no sólo posible sino necesario. Luchamos para convertir la soñada utopía en realidad tangible. Apostamos a un cambio económico, social, político y cultural que genere la plena vigencia de los Derechos Humanos. El deseo popular de paz y verdad, cambió la situación en España y es un ejemplo para los pueblos. La lucha liberadora de todo el pueblo de Irak y de Palestina, para derrotar a los colonialistas invasores y al genocida Sharon, terminará con la victoria final de los pueblos.
Deben ser retiradas todas las tropas de ocupación de Irak, Afganis-tán, Palestina, los Balcanes (ex Yugoslavia) Haití y Guantánamo. Las torturas a los prisioneros irakíes nos actualizan el genocidio 76/83 en nuestro país. Sharon aplica su plan genocida en Gaza con topadoras y destrucción de viviendas de sus pobladores. Más de 100.000 israelíes han manifestado contra Sharon para terminar con esta matanza. Luchemos para que se establezca la convivencia pacífica entre dos Estados independientes; Palestina e Israel. Bush financia hoy la destrucción de Cuba con millones de dólares y agudiza su bloqueo que lleva 45 años. Estados Unidos organiza sus intromisiones, en nombre de la Democracia y los Derechos Humanos; mientras, los pisotea donde se le ocurre, pues se siente el dueño del mundo. En este marco, no deben enviarse tropas a Haití y nuestra ayuda al pueblo haitiano debe ser humanista y política, para que ellos autodeterminen su camino democrático a la paz y a una vida digna.
(*) Secretario general.
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